viernes, 13 de enero de 2017

Chele Nike





Chele nike le llamábamos
al chico rubio y ojos gato de la cuadra
capitán de uno de los equipos de baloncesto

-Adiós, chele nike.-
Le dije una vez que barría la acera;
se acercó, me regaló un chicle,
y se fue sonriendo.
Supongo ahí me enamoré
de ese flaco, novio de Fátima,
la castaña, ojos miel que estudiaba conmigo

Un día, en el campo del colegio,
me pidió que fuera su novia.
Le dije que no.
(tenía 14 y él cumpliria 20 ese ‘97)
Volvió con Fátima y dejó de hablarme por un tiempo.

Chele nike tenía un hijo con otra
castaña, ojos miel
y también se cogia a un marica
/aunque siempre lo negó/

Otro día intentó besarme
con aliento a chicle, cigarro y alcohol.
Me moría de amor por él
pero más de miedo
(nada que ver con la putica
que la Carmela se inventó
y que llegue a ser muchos años después)

-Adiós, chele nike-
Pasó por casa, y me vio con enojo
-Adiós, gorda fea-
Un año más tarde, repuesta
y enamorada en secreto de otro,
me fui
y no le dije adiós