jueves, 20 de marzo de 2025
viernes, 16 de agosto de 2024
lunes, 7 de agosto de 2023
obviamente...flamingos
y el único pronóstico de lluvia que hay
se aloja en el rincón donde últimamente
me recluyo a jugar al escondite inglés
con el monstruo de las soledades malditas
He aprendido a disimular nostalgias
les doy café negro y motivos para no engordar
[aunque Pitágoras se cagaría de risa con mi teorema
y hasta se limpiaría las nalgas con él]
Encontrar ojos en un cielo
que nunca está a mi favor
se ha vuelto común
como la colección de calzones
Victoria's Secret
o de lunas y occidentes asimétricos
dispersándose en canon in d
Echar de menos
siempre va a estar cabrón
y me hace decir malas palabras
¡puta madre…fuck!
como si el asunto no fuera con/por vos
Podría ser peor, eso sí.
Mientras tanto
voy a acomodar este dolorcito patético
y los complejos de hormiga
donde escondo la frustración de no ser flaca,
el último viaje a Rochester
y todo lo que me ha hecho mierda
hasta que, finalmente, valga un carajo
domingo, 6 de agosto de 2023
A propósito de…
negro como las intenciones
que guardaba por vos
se sienten en la espalda los 40
en el dolor de pies y caderas
dos intentos fallidos de infinito
a mi edad y circunstancia
ya no estoy para esas mamadas
sentimentales
pero has vuelto a suceder
-mejor que en aquellos tiempos
donde procuraba andamio disparejo
lo afable en las líneas de una sonrisa
lealtad a una sombra que aún arde
en la carne de mi centro
repartición inocua de palabras
paisajes con dobladillo invisible
en las pupilas-
aunque no creo que seas recíproco
a este desequilibrio emocional
que insiste en huracanes
y ha despertado a una que otra
mariposa en el estómago con TOC
y, por supuesto, al duende sádico
de mis finales no felices
tal vez, sin percatarte,
sólo sos para instantes
que borran la soledad inmediata
una playa para minotauros
que quieren jugar a las escondidas
abrazos que hacen creer
que sí valdría la pena
quedarse un rato más
en esa estación necesaria,
si queremos engañarnos
y después a seguir como si nada
esperando un hola que se vuelve
distraído y esporádico
y vos en un volcán distante
con propósitos paralelos
a mí el duelo se me da natural
especialmente, por lo que nunca fue
esta vez, sin embargo,
apreciaré la herida
para que se haga luz
en el centro de todos mis centros
lunes, 28 de noviembre de 2022
adiós, pinche hijo de puta
como por arte de magia
en sí, ya nadie me busca
a medianoche
Lo admito;
creí que aún había brillo en esas pupilas,
aunque tu intención nunca fue salvarme
ni la mía que te quedaras
hecho isla en este desconcierto
obsesionados con tu boca
que no ha dejado de ser
la de los besos más ricos del mundo
se instalaron en el tejado 101
con una constelación mejor que la mía.
son de extraño origen,
como la chica de ayer,
quien apostó por vos, causa perdida;
que ya no sos aquel amante azul de 34
y que ya es hora de mandar a tu puto fantasma
y todo lo que tiene que ver con vos
de una vez y por todas a la chingada.
martes, 1 de noviembre de 2022
¡No creo en los signos, pero soy cáncer! (...puto infinito)
el cangrejo en mí
está haciendo de las suyas
volviendo a encender la estrella mala
la antagonista de esa grieta infinita
obviamente innecesaria
con sabor a aceitunas verdes;
huracán en el centro de la carne
desequilibrio en el andamio
sonrisa distraída y tan común
anfitrión imprudente
nombre de duende maldito
cuerpo desnudo
brutalmente hermoso.
Pero este otoño no hace tanto frío;
que hay en el resto de los días
perversamente cotidianos
pero imprescindibles
y tan míos;
contemplo el abismo:
aureolas desinhibidas
neblina y cobre
hermosamente brutal.
Por hoy decido estar quieta
lunes, 3 de octubre de 2022
Ojitos de olivo
La Luz se fue con vos.
Parte del infinito.
El único trozo de cielo a mi favor.
Octubre tiene un motivo más
para joderme el otoño;
es un espía tan ‘hijueputa’
que te ha llevado allá
donde las almas rotas
no alcanzamos a ir.
La luz se fue con vos
y con ella, ojitos de olivo,
el amor más bonito y leal
viernes, 10 de junio de 2022
que es viernes y...
Nuevamente decido hablarle
a mi terapeuta sobre mi gata. La jueputa (la gata, no el terapeuta)
disfruta reírse a mis costillas. El terapeuta también. No me parece, pero las
opciones tampoco.
También le comento sobre
los 30 años previos a mis treinaiunos, que la única similitud que tenía
con una media naranja era la redondez. De todas maneras, siempre preferí los
tacos. ¿Y qué tienen que ver los tacos y una media naranja? Tampoco lo sé. Pero
no solo eso se me complicaba. Aunque ya no me quejo. Celebro la diferencia. Las
derrotas, sobretodo las de "novia" nunca escogida por babosos con
quienes ya no me atrevería a coger (la mayoría casados en aquel entonces,
obviamente, no era el impedimento).
Volvemos a la gata. Su
esquina favorita. No le bailo a sus caprichos. ¡Y con lo mucho que me gusta
bailar!
Al final concluimos que no
tengo gata.
En realidad, tampoco terapeuta.
sábado, 13 de noviembre de 2021
Here I fucking go again…
con la menuda obsesión
de extrañarte cada puto noviembre,
repetir la misma mierda al escribir
(como Arjona, pero sin fama).
Todo un ritual de hormonas
rebelándose en contra
del amor propio y por el prójimo
que ni se entera
del fantasma de visitas irregulares
puta nostalgia menguante
con una década de gordas raíces
una década queriéndote sola
(tu quererme fue tan corto y distra
mas no imprescindible
como para querer deshacerme
de la tortuga sin aspiración
o intención de sacarle el dedo
a la liebre pendeja del cuento).
Me ha tocado aprender a caer de pie
como los gatos, a quienes soy alérgica;
Estoy procurando, besador favorito,
-lo más humanamente posible
con mentadas de madre a lo que sea
más
cafeína de la necesaria y recomendada-
hacerme ver que valés un chingado
(porque lo valés, hermoso hijo de Fanni)
y parar de contemplar la puta idea
de convertirme, sólo por un jodido fin de semana,
en la esposa infiel más cachonda
y feliz del
mundo.
lunes, 25 de mayo de 2020
lunes y me aguanto...
rellenarlas de coco o mermelada de bergamota