lunes, 1 de diciembre de 2008
¡para dramatismo...mis lolas!
y yo canto
tuve insomnio
but I don't complain
no tengo ojeras
bajé un poco de música
vi un chin de porno
y "forgetting Sarah Marshall"
comedy and romance
pienso en lo último...
la gata canta
yo maúllo
II
estampidas en el estómago
quiero acostumbrarme
buena o pendeja
"no tengo derecho"
"no toqués esa tecla
que no podés hacer nada"
me digo que sí
todo es cosa de dignidad
y chauchao
III
yo no era así como ahora...
escribía poemas de amor
me gustaban Darío
Alfonsina y hasta Bécquer
quería ser médico
casarme y tener hijos
era tímida y nada sensual
no me depilaba las cejas
ni usaba tangas
creía en la virginidad
y que coger sin casarse
era cosa del diablo
es verdad lo que dice la Melo
este país te jode
Poemas de Roxana Popelka
Pequeñas Comodidades
Yo soy
mi propia secretaria
mi propia
cocinera
mi propia
modista.
Yo soy la que
escribe mis poesías
y mis relatos.
No tengo
ningún ayudante
que haga mis recados,
que ordene mis papeles
que ponga al día
mi trabajo,
que mande los
correos electrónicos,
que conteste a mis mensajes
o que hable
con quien haya que hablar.
Soy autosuficiente
y voy a seguir
siéndolo,
soy una mujer, ¡vale!
Acerca De La Verdad, Acerca De La Felicidad
Ahora que
no estoy contigo,
que no estaré
contigo nunca
más,
es bueno que
te diga varias cosas:
te engañé
un montón de veces
con algunos hombres
mucho más jóvenes
que tú
porque sabía que
eso era lo que más
te dolía,
y lo volvería a hacer
créeme
-te lo aseguro-
que fue uno de
los momentos
más felices de
mi vida.
Cuando esos hombres
me abrían la
puerta, y me
hacían pasar
a la habitación
y nos desvestíamos
con impaciencia.
Entonces me quitaba
la camiseta negra,
¡aquélla, sí!
y el sujetador.
Algunos me decían:
?espera, déjate un
instante las bragas
puestas?.
Y nos besábamos
con pasión,
era auténtica la
pasión.
Fuera
en el patio de
la casa
se oía a una mujer
batir los huevos cerca del
televisor.
Y volvíamos a besarnos
con ardor
aplastando
lo que quedaba
de nuestros cuerpos.
Algunos huesudos
cuerpos, otros
debilitados,
o rasurados
qué más da.
Y mientras tanto
pensaba cómo te
sentirías de haber
sabido
todo esto.
Pero siempre
he tenido buenas
coartadas
¿aún las recuerdas?
Nunca sospechaste
que todo
aquello era
mentira,
que lo que verdaderamente
hacía era
engañarte con
hombres mucho
más jóvenes
que tú.
Y esa
-te lo aseguro-
fue la época
más feliz de
mi vida.
Mis Vecinos
Recuerdo a todos y a
cada uno de mis vecinos.
No sé sus nombres
pero sé cómo pisan
Sé que tienen miedo,
sé que son unos cabrones
que llevan una vida
miserable, y
que no salen de casa.
Que tienen un trabajo
embrutecedor, y mienten
cuando dicen que
les encanta.
Mis vecinos son
una condena permanente.
Sé que cuchichean a
mis espaldas tratando de
averiguar cómo vivo.
Sé que me vigilan
cuando salgo del portal,
que fisgan por la
mirilla para saber
si vengo acompañada.
Que pegan el oído
a la pared del salón
y me oyen cuando
hablo sola.
¿Cuántas veces habré
mandado a la mierda
a mis vecinos?
Sé que sus vidas
se han acabado
- por completo-
y yo,
no voy a hacer nada
para cambiarlas.
Poema Autorretrato de Rosario Castellanos

Yo soy una señora: tratamiento
arduo de conseguir, en mi caso, y más útil
para alternar con los demás que un título
extendido a mi nombre en cualquier academia.
Así, pues, luzco mi trofeo y repito:
yo soy una señora. Gorda o flaca
según las posiciones de los astros,
los ciclos glandulares
y otros fenómenos que no comprendo.
Rubia, si elijo una peluca rubia.
O morena, según la alternativa.
(En realidad, mi pelo encanece, encanece.)
Soy más o menos fea. Eso depende mucho
de la mano que aplica el maquillaje.
Mi apariencia ha cambiado a lo largo del tiempo
aunque no tanto como dice Weininger
que cambia la apariencia del genio. Soy mediocre.
Lo cual, por una parte, me exime de enemigos
y, por la otra, me da la devoción
de algún admirador y la amistad
de esos hombres que hablan por teléfono
y envían largas cartas de felicitación.
Que beben lentamente whisky sobre las rocas
y charlan de política y de literatura.
Amigas… hmmm… a veces, raras veces
y en muy pequeñas dosis.
En general, rehuyo los espejos.
Me dirían lo de siempre: que me visto muy mal
y que hago el ridículo
cuando pretendo coquetear con alguien.
Soy madre de Gabriel: ya usted sabe, ese niño
que un día se erigirá en juez inapelable
y que acaso, además, ejerza de verdugo.
Mientras tanto lo amo.
Escribo. Este poema. Y otros. Y otros.
Hablo desde una cátedra.
Colaboro en revistas de mi especialidad
y un día a la semana publico en un periódico.
Vivo enfrente del Bosque. Pero casi
nunca vuelvo los ojos para mirarlo. Y nunca
atravieso la calle que me separa de él
y paseo y respiro y acaricio
la corteza rugosa de los árboles.
Sé que es obligatorio escuchar música
pero la eludo con frecuencia. Sé
que es bueno ver pintura
pero no voy jamás a las exposiciones
ni al estreno teatral ni al cine-club.
Prefiero estar aquí, como ahora, leyendo
y, si apago la luz, pensando un rato
en musarañas y otros menesteres.
Sufro más bien por hábito, por herencia, por no
diferenciarme más de mis congéneres
que por causas concretas.
Sería feliz si yo supiera cómo.
Es decir, si me hubieran enseñado los gestos,
los parlamentos, las decoraciones.
En cambio me enseñaron a llorar. Pero el llanto
es en mí un mecanismo descompuesto
y no lloro en la cámara mortuoria
ni en la ocasión sublime ni frente a la catástrofe.
Lloro cuando se quema el arroz o cuando pierdo
el último recibo del impuesto predial.
martes, 18 de noviembre de 2008
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lunes, 17 de noviembre de 2008
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y un nombre incubado
en las suelas de mis timberland
aunque no parece
ya es poco lo que se me complica
si no incluimos
unas cuantas palabras en inglés
la limpieza de la casa
después de la visita de Delissa y Sergio
y las condenadas dietas
las lluvias me favorecen
estoy en mi último día de histeria mensual
he vuelto a comer zanahorias
y me voy acostumbrando
menos al puto frío de afuera
viernes, 7 de noviembre de 2008
guapa

podría hacerlo mejor
pero no se me hinchan las ganas
y decido a medias
hace lluvia
y como zanahorias
dolores de cabeza:
que si la gata comió
que si no arreglé la cama
que si no me peiné
este par de jeans me sienta bien
la camisa que el flaco me regaló
me sienta mejor
y yo me siento linda
los sapos bailan flamenco
la malcriada de mi gata baila flamenco
yo no y no importa
martes, 4 de noviembre de 2008
Barak Obama wins!

Por primera vez, en la historia de Estados Unidos, un afroamericano gana la presidencia. Como muchos saben, la economía de este país está jodida y la gente culpa a Bush. John McCain, oponente de Obama, es republicano, del mismo partido de Bush, así que podemos decir que ésto le desfavoreció a McCain. Y muchos creen que este señor es muy mayor para ser presidente, así que acá la experiencia valio un gorro. Y por supuesto, está la promesa de Obama de acabar la guerra en/con Irak.
Se necesitan 270 votos del colegio electoral para ser elegido presidente. Este colegio está compuesto por 538 compromesarios: 435 representantes, 100 senadores y 3 delegados. Obama obtuvo 348 y McCain 147. Mucha la diferencia...Öno? El voto popular...Obama 52% (62,404,500); McCain 46% (55,350,039)
En fin, ojalá las cosas sí den un cambio positivo. Que todos hacen promesas y promesas y no siempre las cumplen. Ojalá la gasolina, siga bajando, que está jodido llenar el tanque del carro con más de $30. Y que los problemas migratorios se resuelvan, aunque esto lo veo imposible.
inventario de uno

los viajes a Africa
y a Europa
son meramente un deseo
y los reyes magos no existen
un solo perfume favorito
un lado morboso
con lentes para usar la pc
una gata más agradecida que yo
un usb con más canciones
que documentos del trabajo
un juancarlos
cogiendo con una lucy
y yo con regalo en mano
una mañana en navidad
un bukowski
que escribió
you get so alone at times
that it just makes sense
una dieta que empiezo
y otra que termino
sin buen resultado
un martes triste
y otro feliz
un alex repartido
y finalmente
todo un día para escribir
boludeces
Corto 8
haré como quien
no quiere la cosa
me tatuaré
un ombligo en el trasero
me enfermaré de bienimal
y de tanto leer
“la flor de mi secreto”
son espantosos estos días
hace falta un chin de lluvia
y otro de vino
mas aparentemente feliz:
cambio de cielo
luna masticable
me he levantado hoy
y ya eso es suficiente
Cortos 7
no es recuperable…
Rolando Revagliatti
si habláramos de carencias
diría fantasías
si habláramos de colecciones
diría fechas
ojeras
libritas de más
y trenes
con repentinas ganas
de mandarlo todo al carajo
II
hago inventario
de los huequitos
y evoco a fantasmas
que si no fuera
por la buena memoria
que heredé de mi viejo
podría jurar que
más que inventario
es todo un invento
III
tengo traumas
así como malas intenciones
libros mal humor
tarjetas que dicen Thank you
días feriados
un domingo siete
que no quise menguar
y si así lo quisiera:
media vida para ser Cleopatra
IV
mi amor platónico
de villa maría
resultó más de papel
hablamos de bob dylan
mi flaco
su francesita
tres noches
cuatro días
cero morbo
me equivoqué:
no le gustó mi trasero
V
3 décadas
y una que otra navidad
me he despreñado
de hijos
soledades y lunas
me persigno
si es necesario
y leo a Kerouac
aunque no sea necesario
ha sido más el autoestima
que he perdido
y más los quilos ganados
no creer en el happily ever after
no significa que algún día
no pretenda ser Blancanieves
VI
3 esquinas
y un naufragio
otro día
para fumar
mi trozo de cielo
quedarme con las ganas
de ir al cine
y con la flojera
de no depilarme
las cejas y el pubis
